criticas (886)
    Criticas de Cine (145)
    Deportivas (37)
    Duras (222)
    Generales (252)
    Juegos (27)
    Literatura (50)
    Musica (76)
    TV y Famosos (77)
   eroticos (3048)
    Anales (115)
    Desvirgaciones (403)
    Dominación (116)
    Fantasías Eroticas (210)
    Gays (497)
    Hetero (787)
    Lesbianas (161)
    Lluvia dorada (28)
    Orgías (164)
    Otros (332)
    Sadomaso (35)
    Transexuales (57)
    Voyerismo (67)
    Zoofilia (76)
   fantasia (2148)
    Epica (233)
    Fantasia General (543)
    Poesia (424)
    Rol (182)
    Romantica (766)
   ficcion (1044)
    Ciencia Ficción (192)
    Futuristas (102)
    Narrativa Libre (660)
    Ovnis (27)
    Snuff (67)
   humor (1088)
    Asi soy yo.... (60)
    Bromas (28)
    Chistes (398)
    Citas y Frases (42)
    Fabulas (45)
    Hechos Reales (186)
    Parodias (197)
    Piropos (67)
    Sexuales (65)
   terror (2722)
    Asesinos en serie (160)
    Espiritismo (124)
    Hechos reales (724)
    Pesadillas (256)
    Teorias (69)
    Terror General (790)
    vampiros (599)
 
 Top 5
    MI AUDITOIRIA PERVERS..
    Resident Evil 3
    SMS
    La Jubilacion
    Aún tengo esperanza.
 
Recomendamos
Relatos Cortos, la mayor web de relatos te trae relatos de terror, eroticos, humor, ficcion, fantasia y criticas.
     

  eroticos > Gayslolito la seduccion

------------------------------------------------------------------------------------
 
se publicó en la web el 14 de Noviembre del 2008

Desde entonces este relato ha sido leido 7,691 veces desde que apareció en www.relatoscortos.com, y ha recibido 50 votos.

Los visitantes han dejado escritos 0 comentarios

------------------------------------------------------------------------------------
  Categoría: eroticos > Gays
  Titulo:

Lolito Capítulo 3 La seducción 1 Después de medio año sin poder visitar el pueblito de mi mamita, por fin en navidad lo volvimos a visitar, y yo, feliz, pero súper sacado de onda, más que nada, por saber qué reacción tendría mi “TIO” cuando me viera a los ojos después de ese riquísimo regalo lechoso que me dio, yo estaba contento, pero él... Y cuál sería mi sorpresa..., que él me recibió como si nada hubiera pasado y para mi sorpresa, fue con una enorme y hermosa sonrisa y con mucha alegría me anunció que me llevaría a conocer un rancho que acababa de comprar y que tenía en el monte, pero muy lejos del pueblo, y yo de caliente, lo primero en que pensé fue en aquella noche de mi bautizo de leche, y como sabía que tal vez estaríamos solos... Todas mis especulaciones se desvanecieron y mis nalgas calientes de inmediato me mandaron un mensaje, y que se me prende el foco, recordé unas tanguitas bien cachorras que traían empacadas mis tías, y que cuando las espiaba se les veían muy bonitas sus pompis. y como ya sabía que a mi “TIO” le encantaba mi trasero, pues le iba a dar ese regalito por tan bonito recibimiento, corrí a la casa de mi abuelita, tome prestado un perfume que olía muy sensual, un par de tanguitas, saque mi pantaloncito blanco entallado y puse chonguitos para que nadie nos acompañara, y que se me cumple el deseo... al otro día muy temprano... ¡nos fuimos solos! ves... Salimos muy tempranito, y después de dos largas horas de viaje entre cerros y cerros, por fin llegamos. Era un ranchito muy bonito, muy limpio y completamente solo. Nos instalamos, desempaqué mi ropita, tomamos un desayuno ligerito y terminando me dijo que él se iba a traer el caballo y que me fuera a cambiar de ropa porque nos íbamos a ir al monte, y de volada que me voy a cambiar mi ropita sexy... prestada... jijiji... que me perfumo todo el cuerpecito y que me pongo una de las tanguitas que tomé prestadas, y desde luego mi pantaloncito blanco entalladísimo que permitía ver las formas de mujer que yo tenía. Salí al patio y él ya me esperaba, me ayudó a subir al caballo, y ya arriba, me quedé un rato esperando que él fuera por otro caballín, pero en vez de eso, él, de un ágil salto, se montó detrás de mí y muy atento, me preguntó si me era incómodo, yo le dije que no, que para nada, que para no caerme, prefería tener siempre a mi “TIO” detrás de mí. Salimos rumbo al monte, y cuando estábamos a medio monte y completamente solos, que empieza a abrazarme con ternura y muy disimuladamente a tocar todo mi cuerpo, sobre todo mis nalgotas. Claro, yo ya sabía que le volvían loco, por eso me puse ese pantalón blanco, casi transparente y bien pegadito, y debajo la sexy tanguita de encaje... sólo para él... 2 Estoy seguro que lo vio porque, cuando me ayudó a subir al caballo, “accidentalmente” se asomó el encaje rojo de mi tanguita, que yo a propósito me acomodé y de inmediato busqué su mirada y en ella vi su cara de sorpresa, de asombro y de aceptación. Fue ahí, en ese solitario paraje y conmigo dispuesto y pegadito cuando su nerviosismo salió a flote, como aquella noche. Aquella noche de calentura... con tanta nalga y excitación, él no se pudo aguantar y me hizo quedar a medias. Ahí estábamos los dos muy solitos y bien adentro de la sierra, con cualquier pretexto él acercaba mucho su cara a mi cara, yo no sentía rechazo; al contrario, él aprovechaba el camino pedrozo y me agarraba con fuerza mis caderas, y con su brazo aplastaba mis pechos y rozaba pero muy sutilmente mis pezones. Yo sentía tan rico esas caricias, que mi cuerpo entero se estremecía todito, sobre todo porque nunca se despegó de mí y yo sentía en mi espalda ese calorcito que solo él, me daba, todo esto era tan cachondo que en mi calentura claramente yo sentía como mi anito me palpitaba… y bien duro. Aprovechando esto yo melosamente, me acurrucaba contra su pecho con mucha ternura para darle más confianza. Él, al sentir mi cuerpo tan pegadito, de nuevo se puso nervioso y comenzó a tratar de despegarse de mí, claramente sentí cómo se le empezó a parar la verga, pero yo estaba tan concentrado en hacerle sentir bien que no se lo permití y le miraba con una gran sonrisa para que viera mi aceptación a sus caricias y además ya me había puesto bien caliente. En mi éxtasis, me imaginada de todo..., como si él y yo estuviéramos completamente desnudos, claro que yo no quería que él se me separara de mí, pues estaba sintiendo muy rico; con voz nerviosa, me comentó - que mejor él se iba a pie, para que yo fuera más cómodo - obviamente, yo no quería y para que no se sacara más de onda, le tomé sus manos con ternura, para tranquilizarlo. Argumentando que me daba miedo ir solo en el caballo, se lo dije tan sensualmente que, claro, logré convencerle para seguir detrás de mí. Ya tenía todo bajo control y victorioso, empecé a seducirlo y aprovechando cualquier pretexto, le empujaba mi culote contra él y trataba de acoplar los movimientos del caballo para así, simular estar cogiendo, pegaba mi espalda a su pecho fingiendo que me caía y lo agarraba muy fuerte de sus caderas, luego me inclinaba hacia delante y le pedía que me sobara la espalda argumentando que el largo viaje a caballo me mataba la espalda y con discreción me levantaba la camisa para que de nuevo viera mi tanguita negra con encaje rojo y así lograr que por fin mi “ TIO ”me pidiera ahí mismo las nalgas, ahí a medio monte y que hiciera con ellas lo que él más quisiera. 3 Pero no fue así porque, por su excesivo nerviosismo, me convencí de que a él lo que realmente le gustaba era violarme... sí... agasajarse conmigo..., pero siempre y cuando, yo, su sobrinito consentido,... el nalgoncito... estuviera perdidamente dormido... Yo creo que así le causaba más satisfacción. Bueno, no importa cómo sea mientras me siga tocando, tan rico, como sólo él lo hacía.... que me haga lo que quiera.. Pero bueno... había algo, algo alrededor que me decía que esa noche me esperaba una cogida muy rica. Y bueno, así fue mi fallido intento de seducción durante las 8000 horas del viaje de ida y de regreso. Llegamos a su ranchito ya entrada la noche. Y yo la verdad estaba muy cansado, y casi dormido, mi “TIO” me ayudo a bajar del caballo y me cargo con mucha ternura, me llevo a la casita y cuando me estaba acomodando de ladito en el sofá, busco con insistencia mi rostro, yo creo que el pensó que ya me había quedado profundamente dormido, por que de inmediato sentí como palpaba suavemente mi pantalón para mirar la marca que dejaba mi tanguita, con cautela levantó mi camisa y se quedó largo rato viendo cómo se me marcaba la tanguita y cómo ésta le daba realce a mis nalgotas. Abrí un poco el ojo para ver su cara de libidinoso, y con satisfacción vi que los resultados de mi seducción, no eran del todo malos, pues sus ojos reflejaban un deseo muy incestuoso y muy lujurioso, sentí placer y mucho gusto y convencido me había dado cuenta que… mi “TIO”era un cabrón caliente,... mmm, qué rico.... Se separó de mí y me dejó un ratito sólo en el sillón mientras. Yo de reojo lo vi que rápidamente iba de un lugar a otro, de inmediato me preparo un baño en el temascal, acomodó mi cama, mi pijama, preparo la cena y regreso por mi, me levanto de nuevo con mucho cuidado y me llevo hasta el baño dejándome paradito frente a la tina del baño temascal. Aprovechando esta valiosa oportunidad y fingiendo mucho sueño, me fui al temazcal y le pedí que me ayudara a quitarme la ropa, su carita se iluminó y comenzó a desnudarme lentamente, primero los zapatos, luego la camisa, botón por botón, hasta dejarme sin camisa y ya sin ésta, se quedó inmóvil viendo mis senos, disfrutando para él solito el taco de ojo de este cuerpo de mujer metido en un niño de 13 años. Cuando llegó el turno del pantalón… tomó una pausa más larga, como preparándose mentalmente para lo que iba a ver, respiró hondo y me desabrochó el botón principal y cuando empezó a bajarme el cierre... Sus manos deslizaron hacia abajo el entallado pantaloncito y cuando llegó a la mitad de las caderas, ya eran un manojo de nervios, le temblaban los dedos sin control. 4 Tenía la mirada fija y perdida en mi cintura y yo, encantado ahí paradote, todo pasmado y victorioso, por el excelente resultado de mi elección de traer puesta esa ropita que lo volvió loco. Mientras, él seguía hipnotizado, yo con los brazos me tapé mis tetas, pues con el cambio de clima sentía mis pezones ponerse bien duros, no sé si por el frió o por tener su mirada fija en mis partecitas intimas. Eeeeyy... tú!!! le gritaba mentalmente, las nalgotas que tanto te gustan se están congelando, pero el, en la pendeja total, ya no aguante más y quité sus manotas de mi pantalón, con coquetería me di media vuelta, y me bajé lentamente el pantalón, empinándome y levantando las nalgas hasta sus narices, jalando sensualmente mi tanguita de encaje rojo uupps olvide decirlo, también me puse unas calcetotas que me llegaban hasta los muslos y que mas que calcetas parecían medias para liguero, que desde luego realzaban mis largas piernas y bueno, le daban a mi cuerpecito el efecto de puta de lupanar, más que de niño. Yo estaba seguro que se me veía un cuerpo impresionante, giré la cabeza y busque su mirada de aprobación pero el estaba perdido, extasiado con la vista de mis nalgotas en vivo y a todo color, a solo unos centímetros de su carota y de sus manos, extasiado con el cuerpo casi desnudo de este niño que ni pelitos púbicos tenía, y que él estaba seguro que se iba a coger esta noche, tan perdido estaba, que por inercia empezó a sobarse los huevos y el pito, yo aproveche su hipnosis para deleitar mi pupila viendo el bulto de su pantalón, con su verga bien parada, luchando por salirse del pantalón... La situación era justa... Él me veía las tepaljuanas y mi cuerpo desnudo...y, pues claro, yo también quería ver lo que me iba a comer esa noche...mmm, qué rico.. Yo igual que mi “TIO ” ya estaba bien entrado y en mi culito tenía un calorcito super rico. Estaba muy excitado por su mirada de placer, de triunfo y de libidinoso que aproveché para darle más y me bajé muy lentamente las calcetas empinándome más, moviendo la cadera de una manera por demás insinuante, y con un movimiento de mis manos, le insinué que me ayudara a quitármelas mis “calcetas-ligueros” por completo Él se acercó a mí y cuando se agachó... claramente sentí en mi cuerpo su respiración tibia y entrecortada en mis muslos y, muy suavecito, me quitó mis“calcetas-ligueros” por completo. Cuando llegó el momento cumbre de mi acto de encueratriz, le miré con decisión a los ojos, tomé sus manos y con exagerada sensualidad, guié sus manos con las mías para entre los dos, bajar mi tanguita completamente. 5 Palpé mis braguitas prestadas y me di cuenta que estaban bien mojadas por mis jugos (gracias a él, claro) se la di con suavidad... puse las bragas en sus manos... Pero él estaba tan entrado, que sin meditarlo, se puso mi empapada tanguita en la cara y aspiró el perfume profundamente, la palpó con detenimiento y al sentir lo mojada que estaba, me miró con una mirada tan libidinosa y sucia que me estremecí. Me metí a la tina metálica, sentándome con gracia y le dije que estaba tan cansado que no me podía bañar, y él, muy acomedido de inmediato, se ofreció a bañarme; comenzó a mojarme todo el cuerpo y a enjabonarme aprovechando esto para tocarme nuevamente, y yo que ya andaba excitadísimo, mañosamente lo salpicaba todo a propósito, mojando su ropa y todo su cuerpo para obligarlo a meterse a la tina conmigo, jugamos y reímos para luego pelearnos por mojarnos más. Y ya cuando él estaba todo mojado, me reclamó en broma y en tono serio, me dijo que también se iba a meter a bañar. Lo logré -me dije – y con el triunfo y una gran excitación, me recargué en la tina y me dispuse a disfrutar de mi lado voyeurista. Pero yo no sé por qué motivo, él rápidamente se quitó la ropa y se metió a la tina, sin darme tiempo de verle ni el color de chones..., ¡¡no era justo!! Qué egoísta, no me dio tiempo de ver nada, así que yo, ofendido y en desquite, lo hice batallar, pues me recargué en la tina para no dejarle espacio de seguirme enjabonando y tocando, luego de mi desquite y resignado, cerré los ojos y me relajé, él ni enterado de mi frustración me seguía tallando con suavidad todo el cuerpo. Tomó mis pies con dulzura y comenzó a lamerlos, yo todavía ofendido, ni abrí los ojos, que sufra – pensé – pero la verdad, estaba sintiendo bien chido, sutilmente me levantó un poco y tallo mis nalgas, yo también sutilmente le toqué la verga, ji ji ji… Ya la traia bien parada, pero el muy mañoso la escondía y disimulaba su erección, me enjuago muy bien y con mucha agüita caliente, se salió de la tina y se vistió tan rápido como se desnudo, me dejo ahí solo y salió del baño. Desde una de las recamaras me grito que cenábamos y nos dormíamos. Me fui a la recámara, me unté mucha crema en las nalgas y por todo el cuerpo. Me monté la otra tanguita, me atasqué de perfume, y me quedé parado frente al espejo viendo cómo se me veía puesta esa tanguita y me dije pinché...¡¡“TIO"...se va a rayarrr!!!. 5 Con el efecto de estas calcetotas tipo liguero, se me veían unas piernotas bien largas, me veía más algón, bien caderón y hasta mis bubis se veían más grandes, me puse mi pijama y muy segura, me dirigí al comedor. Cenamos y de ahí nos fuimos a su salota y, aunque nos fuimos a un sillón enorme, él me sentó entre sus piernas, me abrazo de la cintura y platicamos tapados con una cobijota. Después de un rato, nos quedamos callados y nos miramos a los ojos, por largo rato... como que ya sabíamos que iba a pasar, nos despedimos con una mirada de complicidad y nos fuimos a acostar. Cuando se despidió, me abrazó con ternura y casi por inercia, me da un beso en la boca, uff... qué pedo... estuvo cerca, lo que sí que no me perdonó fue mi nalgada. Desde chiquito me nalgueaba cuando nos despedíamos, protesté con la mirada y le agarré la mano y le obligué a sobarme, le dije en son de broma - esa si que me dolió - y él, muy atento, me las sobó con cariño y sorprendido, detuvo su mano cuando me sintió la tanguita y sus ojos se afilaron. Me abrazó, me cargó como de a caballito y me llevó a mi cuarto, me acostó suavemente, me tapó con cariño, apagó la luz y se salió dejando la puerta medio abierta. Me quedé viendo hacia la puerta, tratando en vano y falsamente de cerrar los ojos y era obvio porque estaba demasiado inquieto recordando el cachondeo en el caballo. Mi striptease en el baño, su mirada incestuosa, lujuriosa y súper cachonda sobre mi culote. Claramente recordaba y sentía sus manos en mis tetas, sus caricias casi inocentes y a la vez sucias y enfermas... La soledad de ese lugar, él y yo solitos y tantas caricias provocaron en mi un cosquilleo que ya era insoportable para mi culito virgen. Estaba demasiado excitado y súper caliente, pidiendo verga a gritos. Mucho tiempo después me pregunté ¿Quién sedujo a quién? En la oscuridad de mi recámara y con la tenue luz de la sala entrando por la puerta, me levanté decidido de la cama, y caminando como hipnotizado, me fui directito a lo quería encontrar... y eso que yo buscaba estaba en la recamara de mi “ TIO ” . Abrí su puerta con mucho cuidado y sin hacer mucho ruido la cerré. Me quedé inmóvil en medio de la tenue luz que apenas entraba por las rendijas de la puerta mientras mis ojos se acostumbraban a la oscuridad de la habitación. Poco a poco, se dibujaba frente a mí la silueta de él... recostado muy plácidamente, seguramente fingiendo estar dormido... ahora era yo el que invadía la tranquilidad de una cama... ahora era yo el violador… 6 El niñito violador... me acerqué de puntitas y en silencio a su cama y, con voz infantil, le dije que tenía miedo y mucho frío... ¡¡sí, cómo no...!! Él, de inmediato, se levantó de la cama y suavemente me abrazó, me deposito muy amoroso en su camita y yo, melosamente, me acurruqué en su pecho y lo abracé con ternura para quedar bien pegaditos, esperé un rato... y me dije – por fin.. bueno... ya estoy aquí... a trabajar…- y cambié mi respiración a la modalidad de sueño profundo... ji ji ji En ese momento, sentí cómo aspiró profundamente mi perfume unos largos minutos, hasta que por fin se movió, buscó mi cara para comprobar que yo dormía. Obviamente yo me hice el dormido, porque ya sabía que así le gustaba a él y me aflojé todito. Ahora sí, dueño absoluto de la situación, empezó a tocarme muy suavecito y a respirar con dificultad pero muy cachondamente, como ronroneando. Yo traía mi pijama flojita, no la apreté a propósito, giré para darle más libertad de movimiento y él aprovecho esta “oportunidad” para meterme la mano sin dificultad y empezó a acariciarme las nalgas. De pronto, se detuvo para palpar la tanguita y de nuevo suspiró hondo y profundo. - ¡le gustó, estoy seguro! - Me sentí bien y muy contento por darle ese gustito. Me moví sensual y lentamente para todos lados, parando mis nalgotas, algo que aprendí viendo el cogedero en mi casa. - tuve muy buenas maestras -. Fingí estar en un sueño muy profundo, él empezó a quitarme la pijama lentamente, y yo levantaba el cuerpo para facilitarle el trabajo y ayudarle a quitármela rápido para no sufrir aquel accidente del pasado. Cuando mi cuerpecito infantil estuvo completamente desnudo y al descubierto, Él se quedo un largo rato viéndome y saboreando el efecto de la tanguita en mis caderas, que enmarcadas por esas calcetas tipo medias de liguero… mmm… Y que luego de un rato de mirar mis piernas decidió no quitarme las calcetotas. Yo pienso que se le hizo más atractivo parcharme así; después de todo, él podía hacer conmigo lo que se le antojara, porque así se lo di a entender durante el viaje a caballo, mi trabajo de seducción surtió efecto. Estaba todo en silencio, sólo se escuchaba su ronroneo y el movimiento de las sabanas y del colchón, de pronto se movió bruscamente y de un salto se levanto de la cama. yo me saque de onda, pensé que se había arrepentido. 7 Por unos larguísimos minutos, que a mí se me hicieron eternos, todo quedo en silencio, hasta yo respiraba muy suavemente, tratando de adivinar que estaba pasando. De pronto escuche el resorte de sus calzones y también como caían al suelo Vaya al fin se me hizo ¡¡¡se estaba quitando su choninos… mmm… ¡¡Ándale... - me dije - llegío mi hora, por andar de nalga fácil. .. Ji ji ji. Sentí cómo mi “TIO” se acomodaba juntito a mí, y ya instalado junto a mí, empezó a besarme con ansias el cuello, mis tetas, el estómago, mis piernas, mis pies y mis caderas. A mis pezones los mordisqueaba muy sabroso, pues de inmediato se me pusieron bien duros y paraditos, luego me volteó y acarició con ambas manos mis nalgotas y por un laaargo rato, las apachurraba, les decía cosas, les dio sus nalgaditas, las chupó, las pellizcó, las escupió y hasta groserías les dijo, para después abrirlas suavecito. Y entonces llegó su toque maestro... lo más rico de todo… mmm… Hizo a un lado mi tanguita y comenzó a lamerme todo mi hoyito, ufff... Yo sentía que me hacía de la popo... Su lengua esa era su arma secreta..., me la metió y la movió de una manera tan chingona y con una rapidez de serpiente, que me creí desmayar. Yo mordía la almohada y apretaba las cobijas con fuerza. Estuve tentado a gritarle que lo hacía muy rico y suplicarle que siguiera así, pero no lo hice por respetar su fantasía... Se suponía que yo estaba bien dormido, el sabia que me tenia bien caliente, porque yo ya no podía controlaba mis movimientos. Así que se levantó de la cama, acomodó mi cabeza en la orilla de la cama y dirigió su verga a mi boca. Mis labios de inmediato se mojaron con su riquísima lubricación y yo dejé que me la metiera abriendo lenta y disimuladamemente mis labios... poco a poco, me la sacaba de la boca y me la restregaba por toda mi carita infantil, desde la cabeza de su verga hasta detrás de sus guevotes. Ahí estaba el sobrinito de 13 años mamele y mamele la verga al buen “TIO” mmm... él metiendo y sacando su macana en mi boquita a todo lo que daba… y yo según el libreto “muy dormido” chupándosela con gusto, pero muy torpemente, pues yo no sabía cómo era eso, porque se suponía que yo nunca lo había hecho antes, yo veía cómo lo hacían, pero nunca lo había practicado, cuando él se dio cuenta de mi torpeza tomó mi cabeza con su mano para llevar el ritmo de mi boca, empujando toda su verga hasta dentro de mi garganta para luego sacarla muy lentamente, disfrutando a su antojo de mi boquita, ahora si jadeando y resoplando a todo volumen. 8 Como queriendo que todo el monte se enterara de que su sobrinito consentido le estaba mamando la verga, gozando al máximo de mis “inconcientes”, “inexpertas” y “dormidas” mamadas, yo apretaba suavemente con mis labios su pito y me tragaba el líquido que salía de la puntita de su pito, que me sabía entre dulce y amargo, mientras mi “TIO” me metía y me sacaba su dedo ensalivado en mi culo balbuceando muchas palabrotas, que yo no entendía, pero que en su boca se oían muy cachondas, me ahogaba tanta verga y ya tenía la boca súper mojada, pues le salía mucho lubricante y yo no me daba abasto para comérmelo todo, con mis manos abrace su cadera y apreté sus nalgas, casi clavándole mis uñas, pero grave error, cuando lo hice, sentí cómo se estremeció su cuerpo entero, me tomo con ambas manos y comenzó a acelerar su ritmo, empujo su reata hasta que sintió fondo y ahí la dejo, me ahogaba y me dieron ganas de vomitar, pero su sabor tan rico no me dejaba soltar mi aramelito. Clarito, sentí el primer chisguete caliente en el fondo de mi garganta... y zaaaasss!!! lo que tanto esperé... empezó a venirse… Pero… mmm…qué rico… adentro de mi bocaaaa!! Yo staba tan caliente que no sabía qué hacer, veía todo en cámara lenta y por actuar que estaba dormido, llegó un momento que si creí estarlo y como sonámbulo tomé con las dos manos su verga y le acaricié los huevos, los apreté, los chupé, buscaba con desesperación y con mi boca bien abierta que me la metiera de nuevo, pero mi sabroso “TIO” estaba como poseído, la sacó de mi boca y jadeando dirigía la cabeza rojísima de su pito hacia mí... y yo veía que no paraba de venirse, se movía para todos lados, y con su mano se jalaba el pellejo de arriba a abajo, chaqueteando con fuerza y rapidez su verga, como exprimiéndola, dirigiendo sus salpicones de mocos a mi cara, yo me comía todo su semen, pues sabia muy sabroso y seguía lamiéndole el pito desde abajo de los huevos hasta el ombligo, succionando con fuerza, para sacarle más leche, pero él me separaba como si le doliera mucho. Luego se arqueó con tanta fuerza que creí que se le iba a romper la columna, y, de pronto, se quedó quieto un rato, con la mirada perdida y viendo todo su semen escurriendo por mi cuerpecito infantil, extasiado, sudoroso y con la lujuria reflejada en sus ojos, siguió pasándome su verga por mi cara y empujando con la punta toda su leche hacia mi boca viendo y disfrutando de cómo yo me comía con gusto su esperma, me veía tan excitado comiendo su leche que se le paró otra vez... se pasó detrás de mí, me puso de a perrito, acomodó las almohadas bajo mi vientre y, cuando ya me tenía en posición, me abrazó, me besó la espalda, me acarició todo el cuerpo, abrió mis nalgas, besó de nuevo mi hoyito, lo ensalivó y metió un dedo, luego dos y tres, cuando sintió que estaba listo, me empinó más,... mojó su verga con su saliva y... 9 Por fin se me cumplió el deseo… mmmm… mi culo recibía lo que trabajó... esa sabrosísima verga rompiendo mi apretado y virgen culo… mmm… qué rico… por fin... y con él... Lentamente me la metió todita y hasta el fondo, las paredes de mi ano apretaban con fuerza su tan anunciado caramelo y yo sentía claramente sus venas hinchadas y percibía cómo palpitaba su reata bien adentro de mí, no me dolía porque la tenía chiquita, pero qué rico me la clavaba, yo gemía de gusto y él me besaba por todas partes y me apretaba las nalgas tan sabroso que yo le agarraba las manos para que no las soltara. Estaba súper caliente a punto de llorar de gusto, pues también tenía mi pitito bien parado y como tenía las piernas juntas y las nalgas levantadas, con la fricción de las almohadas, me empecé a sentir mareado, luego sentí muchas cosquillas en mi verga y muchas ganas de hacer pipi y también popo. Empecé a convulsionarme, movía mis caderas con fuerzas, empujaba mis nalgotas contra su verga que estaba mas dura y me la enterré hasta el fondo, al darse cuenta de mi ya anunciada eyaculación... el muy ojete, que me la saca... ¡¡¡Así!!! ¡¡¡sin más!!! de sopetón, yo ya tenía los ojos en blanco, lo volteé a ver todo atarantado, para protestar y él con una sonrisa cínica, me cargó de nuevo de la cintura y que me levanta para voltearme y colocarme frente a él, abrió mis largas piernitas y dirigiendo con una mano y con gran puntería, que me ensarta como mosca, yo no sabía su plan, qué sabroso, pues mis chiches quedaron frente a su cara y él se daba gusto, pues me las mamaba mientras me la seguía enterrando hasta el fondo, no mameeeesss. Yo no lo podía creer, esto era mas que lo que mi mente infantil se podía imaginar, ya veía estrellitas y el muy cabrón ponía cara de triunfo, con la mano jalaba mi tanguita de una manera tan chingona, que yo sentía más rico las embestidas, no cabe duda que es un chingón. ¿QUIÉN SEDUJO QUIEN? Ya no aguanté más y comencé a venirme. Chorros y chorros salieron de mi pitito que parecía clítoris, le salpiqué todo el estómago con mi casi transparente lechita y yo como poseído embarraba mis jugos en mi cara, en mis chichis y en mi boca... yo creo que grité y me convulsioné con tanta fuerza, apretando con tanta fuerza mi culo contra su miembro, que inmediatamente empecé a sentir cómo aceleraba mi “TIO” su respiración y el ritmo del mete y saca. De pronto, clavó sus dedos en mis nalgas y sus movimientos se aceleraron a 1000 por hora, para venirse de nuevo...!!! pero ahora bien adentro de mi culo!!! Yo sentía muy mojadas mis paredes anales, pues no paraba de llenarme de crema, de semen, de mocos, de esperma caliente, muuuy caliente. 10 Luego se quedo inmóvil, como dormido, respirando con dificultad, apretando con fuerzas mis tetas, susurrando a mi oído cositas que yo no entendía. Se movió un poco, y casi se me sale mi mojado caramelo, pero yo no quería que me la sacara, pues todavía la tenía bien dura, apreté y empuje mis nalgas y le susurré... le supliqué, como entre sueños pero en voz alta, que me la metiera toda. Él entendió el mensaje, me volteó ahí mismo y quede dándole la espalda, con mis bien putotas y facilotas nalgotas frente a el, se salió con la suya el muy cabrón (es un chingón) que empuja con fuerza su verga y jalando mis nalgas y cintura hacia abajo que me da gusto y que me la entierra de nuevo, yo moví las caderas en círculos como exprimiéndola con mi perrito, y luego me moví hacia atrás y hacia delante y el no paraba de sobar mis senos y deleitar su pupila con “sus ahora nalgotas” y de una manera bien chingona me la saco e hizo un movimiento bien cachondo, pues jalo rápido mis pompas hacia su cara y que se me escurren por el ano y mis nalgas todos sus mocotes espesos y olorosos, cayéndole en el pecho y en su cara, se embarró todo mi trasero en su cara y con su lengua lo distribuía por todas mis partecitas nobles y muy sutilmente... me chupó mi pitito...mmm... (es un depravadote... mmm...) Acabó otra vez empapándomelo todo, uuuuffff... yo, en agradecimiento a tan rica cogida, que le limpio su tolete con mi lengua, saboreándolo y deleitándome con su aroma, hice el 69 sin saberlo. Después me dejé caer exhausto, él me acomodó junto a el y yo pegué mi cara a su pecho, me quedé así por un largo rato. Ahí estábamos los dos... en nuestra “luna de miel”, mi “TIO” extasiado abrazándome y acariciando mis… ( -perdón- sus nalgotas) y besándome el cuello y mis bubis, yo pegado a su pecho pero con mi mano en su… ( -perdón- en mi verga )... y todo el cuarto con olor a semen por todas partes. Y así pasaron varios minutos y hasta que lentamente se movió y acercó su cara a la mía para darme un beso en la boca... mmm... tan pero tan rico y cachondo, moviendo su lengua experta adentro de mi boquita, yo nunca había besado pero sentí tan chido, que estuve a punto de pedirle que me volviera dar pa dentro, pero se supone que todo lo que hicimos fue entre sueños. Después del besototote, se levantó de la cama y se fue al baño, yo me di media vuelta y después de un rato, ahora si entre sueños, lo sentí acurrucarse en mi espalda, me abrazó, me besó los hombros, acomodando mi tanguita y mis medias y para variar que se pega a mis nalgas… (-perdón- sus nalgas) para seguir acariciándolas... 11 Hasta que yo, tal vez por el largo viaje o la cogidota que me dio, ya no supe más de mí. Al otro día pensé que me había desmayado, porque no recordaba cómo y cuándo me vestí, cuándo y cómo me acomodé, pues desperté con mi pijama puesta y mi culito bien pegajoso y un poquitito dolorido, pero con una agradable sensación... mmm, qué rico es venirse con una verga dentro... mmm, qué rico es sentir todo ese esperma caliente inundando todo mi ano... mmm, qué rico me faja y me coge mi “TIO"... mmm, qué rico sabe su esperma y sus besos. Putaaaaaaa... qué suerte tuve de que él me estrenara. Desde ese día, viajaba muy frecuentemente al pueblito de mi mamá, donde siempre me recibe mi “TIO” con mucho gusto y mucha crema para éstas, sus nalgotas... Lo sabroso de esta historia es que nunca lo hacemos abiertamente, siempre fue... es... y será como si yo estuviera dormido.


------------------------------------------------------------------------------------
Vota este relato
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10

------------------------------------------------------------------------------------
Comentarios



Busca relatos



InicioAgregar a favoritosPoner como página de inicio
siguenos en feedsiguenos en facebook.comsiguenos en twitter.com


¡Tu también nos puedes enviar tus propios relatos!
[Enviar relato]








Web desarrollada con Iwcms.com
Impresiones Web, SL. C/ San Bernardo, 123, 7ª Planta;28015, Madrid (España).Tlf: +34 911 61 01 13 E-Mail : info@impresionesweb.com
Inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 19602, Folio 112, Sección 8ª, Hoja M-344480, con CIF B-83844787.