Mi historia comienza cuando contaba con 10 años de edad, era una niña normal,
como las que se pueden apreciar en una escuela, en la calle y en cualquier
parte, nada de teticas paraditas, culito grande y piernas hermosas, no, una niña
normal. En casa eramos tres personas, mi madre, mi hermano de 16 años y yo, mi
padre hacia bastante tiempo nos habia abandonado y desde entonces era mi madre
que se encargaba de trabajar para mantenernos, se dedicaba a cuidarnos y a
brindarnos ese amor de madre que nos llenaba y satisfacia plenamente, se
desempeñaba como enfermera en un hospital publico por lo cual trabajaba dos
noches y a veces hasta tres noches a la semana y cada 15 dias el sabado y el
domingo, Esto hacia que nos quedaramos solos en casa mi hermano y yo. Vivivamos
en un pequeño apartamento el cual constaba de tres habitaciones, una la ocupaba
mi madre, otra mi hermano y la otra yo. Una noche en la cual estabamos solos
siento como a las dos de la madrugada un gran cosquilleo en mi vaginita, algo o
alguien me estaba tocando y produciendome un gran placer para mi hasta ese
momento desconocido, entre asustada y nerviosa abro con mucho cuidado mis ojos y
fue grande mi sorpresa cuando observo que era mi hermano. Habia subido mi
batica de dormir y me acariciaba mi vaginita por ensima de mi pantaletica con
una mano, mientras que con la otra frotaba su pene, inmediatamente cerre mis
ojos para que no notara que me habia dado cuenta, asi siguio por un rato mas,
debo confesar que esa caricia me gusto tanto que al dia siguiente deseaba
enormemente que lo repitiera pero no se atrevio ya que mi madre estaba con
nosotros, por supuesto que el se hacia el desentendido y nunca cruzo por mi
mentre delatarlo. Mi madre nunca nos hablaba de sexo, lo unico que recuerdo era
que nos bañabamos los tres hasta que cumpli 5 años y mi hermano 10, por eso ya
habia visto su pene y de vez en cuando nos cambiabamos de ropa juntos por lo que
para mi no era extraño verlo desnudo, la primera noche que senti su tocamineto
no pude ver muy bien su pene erecto porque me encontraba acostada y el sentado
ademas de la oscuridad pero si me quedo la curiosidad. Llegada la siguiente noche
de ausencia de mi madre yo presentia que lo volveria a hacer y estaba en lo
cierto, como a la una de la madrugada siento que me acarician, sabia que era el
y lo deseaba enormente, sentia sus dedos acariciandome o mejor dicho tocando mi
intimidad, la oscuridad de la noche no me permitia verlo bien a pesar de tener
mis ojos abiertos y cuando estos se adaptaron pude notar perfectamente su pene,
no era como lo describen en estos relatos de 24 centimetros, no, era un pene
normal de un chico de 16 años, media 16 centimetros, esto lo comprobe mas tarde
cuando se lo medi con mi regla escolar y algo grueso, esa vision me impacto y
jamas la olvidare. Despues que me tocaba se iba a su cuarto y yo quedaba entre
asustada y con placer, de verdad que si me lubricaba puesto que me tocaba y me
sentia muy mojada, por eso doy fe como niña de 10 años que fui que si es cierto
que a esa edad se puede sentir excitacion sexual y lubricacion vaginal, lo que
debo desmentir son esos relatos donde se describen escenas de penetracion anal
y desvirgaciones a niñas desde los 7 años y estas no sufre desgarraciones ni
leciones internas como hemorragias, eso es totalmente falso, cuando lean eso no lo crean, es
imposible que esto suceda sin producir daños graves en el recto y en la vagina
puesto que un cuerpo humano a esa edad no esta preparado para semejante
monstruocidad. Esto se repetia cada vez que mama estaba de guardia en el hospital,
hasta que una noche quise darle un buen susto o tal vez para motivarlo a seguir
mas adelante. cuando estaba en plena faena hice como si despertara sin saber
nada, me siento en la cama y le pregunto que hacia, de verdad fue muy grande el
susto que se llevo, casi no podia ni hablar, entre frases que casi no se le
entendia me dijo que trataba de arroparme, luego que si protegerme y luego de
acariciarme para que durmiera tranquilamente, despues se puso a llorar pensando
que se lo diria a mama, le dije que no se preocupara, que no le diria nada y
hasta me lo hizo prometer. Luego me pregunto que si me gustaba lo que hacia
contestandole que si, desde alli fue mas hermosa la relacion entre los dos, me
debaja que lo hiciera sin mi pantaletica, sentia muchisimo placer sentir sus
dedos acariciandome delicadamente, mis primeros orgasmos fueron asi, con sus
dedos y si, lo afirmo, a los 10 años se pueden sentir orgasmos maravillosos.
Cuando mi madre tenia guardias los fines de semana lo aprovechabamos para estar
solos todo el dia, recuerdo cuando me pidio que nos bañaramos, como cuando
eramos mas chicos, alli pude tocar su pene , cosa que hasta los momentos no
habia hecho, desnudos en el baño me acaricio plenamente, me enjabono mi vaginita
y luego me pidio que lo hiciera con el, recuerdo cuando enjabone su pene
totalmente parado y como sentia sus contracciones, luego me pidio que se lo
besara cosa que me parecio muy extraño pero lo hice, primero timidamente le di
un beso y el seguia pidiendome mas hasta que delicadamente me hizo que se lo
chupara, de verdad que me gusto, sentir ese trozo de carne en mi boquita, darme
cuenta de como se contraia de placer me ponia a millon, luego me dijo que parara
y que continuariamos en la cama, nos secamos y fuimos a la habitacion de el
donde me tendio en ll}su cama diciendome que haria algo que nunca podria
olvidar, fue besandome por todo el cuerpo, se detenia en mis tetillas aun sin
despuntar, alli chupaba con mucho amor y ternuna lo cual me producia un placer
intenso, luego fue bajando por mi cintura chupandome suavemente hasta que coloco
una almohada entre mis nalguitas y fue abriendo mis piernitas hasta llegar a mi
vagina la cual comenzo a chupar con mucha delicadeza. Tenia razon, jamas lo
olvidare, fue la sensacion mas placentera que he sentido en mi vida, mi
excitacion era tal que le pedia que no parara, su lengua trataba de penetrar mi
vaginita virgen, hasta ese entonces nunca se atrevio a penetrarme o introducir
sus dedos dentro de ella, era indescriptible lo que sentia, me hizo llegar con
el orgasmo mas divino de toda mi vida, luego me pidio que lo hiciera en su pene
y de verdad que me fascino hacercelo, por primera vez senti su semen en mi
boquita lo cual no me desagrado, era rico sentir como llegaba dentro de mi
lengua y mis labios pero mas me gustaba verle el rostro lleno de tanto placer.
Ese era nuestro gran secreto, cuando estaba mi madre nos comportabamos como si
nada y nunca tocabamos el tema, ella era muy estricta y pobre de nosotros si nos
descubria. Cuando salia a trabajar y estabamos seguros que no se regresaria
saliamos disparados hacia la habitacion, nos habituamos a hacernos felaciones
mutuas, el clasico 69, me encantaba cuando eyaculaba, tambien me gustaba
depertarlo en la mañanita con una masturbacion, su semen caliente en mis manitas
me agradaba sentirlo. asi fue pasando el tiempo, ya cumplia 12 años y el 18
cuando se produjo nuestro primer intento de penetracion, fue muy doloroso y no lo
continuamos por miedo pero el se frotaba su pene entre mi vagina y ese
rozamiento con mi pequeño clitoris y mis labios vaginales me hacian llegar con
orgasmos inolvidables y su semen caliente llenando la entrada de mi vaginita con
fuerza aun estan en mi. Ya casi al cumplir los 13 fue cuando sucedio mi primera
penetracion lo cual contare en una segunda entrega, si deseas ponerte en contacto
conmigo para intercambiar este tipo de experiencias, dejo mi direccion, pero por
favor personas serias, con experiencias reales, nada de fantasias producidas por
mentes morbosas, desde Venezuela, Beatriz.
barriosbea@hotmail.com