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  eroticos > DesvirgacionesMI PRIMERA EXPERIENCIA EN UN TRIO

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se publicó en la web el 25 de Julio del 2006

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  Categoría: eroticos > Desvirgaciones
  Titulo:

En mi vida había escuchado sobre relaciones sexuales extrañas pero la que me tocó vivir un tórrido fin de semana en una hermosa playa colombiana en una paradisíaca isla muy apartada del continente. Por razones de trabajo debo viajar con mucha frecuencia y esta vez, se presentó la oportunidad de asistir a un simposio interamericano de comercio al que asistirían representantes de importantes empresas de las tres Américas. A mi llegada al aeropuerto me encontré con la agradable sorpresa de ver escrito mi nombre en un vistoso y muy original letrero que sostenía un joven de amplia sonrisa y grandes y vivaces ojos. Luego de recoger mi equipaje fui al encuentro del muchacho para informarle que yo era la persona que el estaba esperando. Me saludo muy atento y con muestras de satisfacción por haber cumplido con su misión. Me condujo hasta una camioneta y luego de acomodar mis dos maletas, partimos raudos al hotel en el que se llevaría a cabo el importante evento. Me empalagué de tanta atención y tanta cordialidad de todo el personal del hotel y de la organización del simposio. Había botones y sonrisas por todo lado pero ninguna cara conocida entre la multitud; eso en parte me decepcionó un poco y por momentos pensaba que hubiera sido bueno llevar conmigo a mi esposa al menos para tener con quien compartir esos momentos de libertad que el evento nos brindaría y por que no? También hubiera podido bailar y tomar un trago con ella. Pero la verdad era que estaba solo, y si quería hablar con alguien, debía hacer amigos. Me instalé en mi habitación, con una hermosa vista de la playa y de ese hermoso mar multicolor. Me di un duchazo y bajé al lobby a informarme sobre los horarios y sobre la programación para ese día. Habían dispuesto a la entrada del gran salón una larga mesa atendida por cuatro hermosas damas y donde debíamos inscribirnos y presentar nuestras credenciales. Tres de ellas eran muy jóvenes para ser ejecutivas y la cuarta era una hermosa rubia de unos 35 años tal vez. La madura me sonrió, me sonrió de una manera muy especial…no se, tal vez como enviándome un mensaje cifrado que por el momento me era imposible descifrar. Me senté frente a ella y le ofrecí todos mis documentos. Los examinó y mientras lo hacía, de cuando en cuando me miraba y sonreía. Creí que yo le había gustado y por eso era tan “especialmente” atenta conmigo. _ Nos vemos esta noche en el coctel de bienvenida. -Me dijo- al tiempo que me devolvía mis documentos. _ O sea que durante el día no habrá nada? Le pregunte intrigado. _ nada oficial. Me respondió. Pero si quiere que haya algo, solamente me lo dice. Me entregó una tarjeta ANGELA SANCHEZ, Economista…y ahí estaba el numero de su teléfono móvil! En ese momento pensé que viajar sin mi esposa fue lo mejor que pude hacer. Se me estaba dando la posibilidad de tener un affaire con una ejecutiva hermosa y al parecer deseosa de complacerme. Corrí a mi habitación a organizar mi equipaje y a elegir la ropa que luciría frente a esa beldad. Llegó el medio día pero no sentí hambre, esa mujer me había trastornado. En vez de ir al restaurante, me dirigí al bar y pedí un whisky en las rocas con la esperanza de aplacar el incendio que llevaba por dentro. Quién podría ser aquella hermosa mujer? Estará casada? La vería en la noche?...en esas cavilaciones estaba cuando sonó sorpresivamente mi celular. _ Aló? _ Hola Eduardo…aún solo? La voz sonaba melodiosa. _ Bueno? ¿Quién habla? _ Me acabas de conocer y ya me olvidaste _ Usted perdone…este…yo…tal vez se equivocó de persona señora… _ Dime la verdad. Estás solo en este momento? Dime dónde estás. Yo soy la persona que te inscribió en el lobby del hotel, lo recuerdas? _ Ah ya! Ya se. Pero dígame como supo el numero de mi celular? _ Niño tonto el número estaba en los papeles que me entregaste ja ja ja ja ja y deja de tratarme como a una extraña! Sólo dime Ángela. _ Está bien Ángela, estoy bebiendo un trago en el bar, tal vez más tarde vaya a almorzar. _ Chico travieso, no vayas a beber demasiado, eso no te conviene j aja j aja y colgó. Ahora mi mente se debatía en medio de un torbellino de preguntas sin respuesta. Sin saber cómo, hablar con ella me había provocado una erección de esas difíciles de disimular. Sentí vergüenza pero por fortuna el bar estaba casi vacío a esa hora. Solamente estábamos el barman, una pareja en un lejano rincón y yo junto a la barra. Pedí otro trago y mientras el barman lo preparaba, fui hasta el baño con la esperanza de calmar mi erección caminando un poco. A los pocos minutos volví a mi puesto y me encontré con Ángela en la barra saboreando un vino tinto. _hola chico tímido! Saludo alegremente. _ Hola. Respondí como un autómata. Definitivamente estaba hechizado. Me invito a una apartada mesa y me dijo con voz sensual: _ Has tenido sexo en un trío? _ ¿Queeeeee??? Pensé confundido. Esta mujer no pierde el tiempo. Seguramente alguna de las chicas que estaba con ella participará del trío. Esta ocasión no podía perderla por nada del mundo! Pues mira… la verdad es que no he tenido ese gusto todavía… _ y te gustaría tener ese gusto? _ Si claro! _ Entonces te daré un gustazo que no olvidarás jamás. Iremos a mi habitación pero debes prometerme que no te echaras para atrás. Veas lo que veas y pase lo que pase no renuncies a ese gusto, además es absolutamente confidencial. Solo estaremos los tres. _ Te lo prometo..¡Te lo juro! Pase lo que pase llegaré al final de todo _ Está bien, te espero en la habitación 408 en diez minutos. Salió corriendo. No era un sueño. Todo estaba ocurriendo de verdad. Bebí apresurado mi trago, pague y Salí veloz a mi habitación. Fui a ponerme algo de colonia y a revisar mi atuendo. Al llegar a la 408 estaba nervioso. Y ahí estaba ella, tal vez más hermosa que antes. Me beso en la boca y pude saborear esos labios carnosos y salvajes.- _ Ángela… yo… _ Dime _ No nada… olvídalo Cuando intenté explicar lo que quería decir, apareció un hombre de unos 55 años, con algunas canas en sus sienes pero con un cuerpo bastante bien conservado para la edad que parecía tener. _ Ángela… y no era una de las chicas la que completaba el trío? _ No cariño, ÉL completará el trío. Esta mujer es una degenerada –pensé- o tal vez es una ninfómana que necesita de dos hombres para satisfacerse… _ Eduardo… recuerdas nuestro trato? _ Si, lo recuerdo. Tranquila _ espero que no te acobardes. _ Descuida Ángela eso no va a pasar ya te lo juré. _ Está bien. Entonces, a lo que vinimos ja ja ja ja ja ja y empezó a desvestirse y el hombre la imitó. _ ¡Vamos qué pasa contigo! Únete a nosotros Eduardo Eso pareció una orden perentoria. Ella acabó de hablar y yo estaba completamente desnudo frente a ellos. Ángela de rodillas empezó a masturbar al hombre y a practicarle sexo oral como toda una profesional. Agitaba el pene y lo chupaba con deleite hasta que el hombre logró una erección perfecta. Ángela me miró y me dijo: Te toca Eduardo. Fui hacia ellos dispuesto a meter mi pene en esa deliciosa boca, pero el hombre me tomo de los hombros y me empujo hacia abajo _ Te toca chupar a ti. Me dijo Ángela ayudándome a ponerme de rodillas. _ Oye pero este no era el trato…no era que te cogeríamos a ti entre los dos? _ No cariño. Así no es. Mira…te explico… tu me penetras a mi y él te penetra a ti, está claro? _ Nooo. Yo no vine a eso. _ Entonces de aquí no sales –dijo el hombre- al tiempo que me mostraba una filosa navaja. Ante la posibilidad de resultar herido accedí de mala gana (bueno, no tanta) _ Está bien, solo te la chupare un poco y me dejan ir, de acuerdo? _ De acuerdo dijeron al unísono mientras yo tomaba ese falo que se empezaba a poner fláccido…lo metí a mi boca y pude comprobar que aún conservaba el perfume de Ángela impregnado en sus manos. _ ¡Vamos! ¿Qué pasa? Tienes que pararlo de nuevo. -me dijo ella- debes ponérselo duro para lo que viene. Chupaba y chupaba y ese pene parecía gustarme más. De repente sentí que ella estaba hurgando mi ano y aplicándome una crema lubricante y metía y sacaba uno de sus dedos hasta acostumbrarme a los movimientos de mete – saca. Al rato, ella me acomodó en la cama boca arriba y se colocó invertida sobre mí, en la posición del 69. Por fin iba a hacer algo con ella. Estuvimos un rato chapándonos, tocándonos y disfrutándonos hasta que llegó el aguafiestas y dijo que ella debía acomodarse boca arriba y yo boca abajo. Me pareció que la maniobra era innecesaria porque seguiríamos haciendo el 69. ¡Mentira! Estando en esa posición, el hombre aprovecho para apoderarse de mi inocente culo. Sentí primero un dedo que entraba y salía. ¡Eso dolió! ¡Dolió mucho! O bien mi culo era muy estrecho o el dedo del tipo era muy grande. Empezó a moverlo adentro. Quise decirle que no más, que me dejara, pero Ángela, la diabólica Ángela me apretó la cabeza con sus piernas ordenándome que chupe su coño insaciable. En fracción de segundos, el hombre retiró su dedo y metió de un solo golpe su pene erecto, haciéndome estremecer del dolor. Quise zafarme, quise gritar, quise maldecirlos a los dos pero no podía. _ Ya lo tengo. –Dijo el hombre- entonces Ángela empezó a chupar mi pene como una condenada y fue aflojando sus piernas poco a poco liberando mi cabeza. Entonces, sin saber cómo, sincronizamos nuestros movimientos de trío y empezó un vaivén que poco a poco fue sustituyendo el dolor por placer. Así estuvimos un rato y de manera sincrónica también, nos vinimos a chorros prometiéndonos un nuevo encuentro. En la noche, en medio de la velada de bienvenida pude desquitarme con Ángela penetrándola por todos sus orificios y los dos siguientes días lo hicimos los tres, pero esa es otra historia.


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