En el relato anterior, habíamos quedado mi mujer, su amigo y yo. Dormidos después de coger casi 3 horas seguidas, estábamos en un dpto de un hotel 5 estrellas que habíamos alquilado para esa oportunidad. Habíamos dicho que el que despertara primero empezaría a cogerla de nuevo y despertaría al otro. Entre sueños me pareció sentir ruidos y, entreabriendo los ojos en la penumbra, vi que se habían levantado y ella estaba en 4 patas en el sillón y él le bombeaba el culo ferozmente, aprovechándose de que ella no quería despertarme. Me hice el dormido y espié durante un rato, él le decía bajito "toma puta! para que te la guardes y te acuerdes", y ella lo desafiaba "ya está toda? me parecía más grande". Esto le enfureció y la penetró brutalmente y le hizo escapar un grito. Yo me removí y ella corrió a la cama y se acostó, como si no hubiera pasado nada y él también. Dejé pasar 5 minutos y la abracé como recién despertado y así, boca abajo como estaba, la monté y se la metí por el culo, enormemente agrandado que le había quedado. Tuvo que bancársela y al rato de bombearle el orto, le desperté a él y le pedí que se la pusiera en la boca. Así lo hizo y a los 2 minutos le inundó la boca con leche mientras yo le llenaba el culo. Él se cambio y se fue y nosotros nos dormimos abrazados, y por la tarde nos despertamos y le chupé la concha como si fuera la primera vez. Ahora vivimos pensando en hacer juegos continuamente y este episodio nos hace calentar mucho cada vez que cogemos. Nunca le dije que la espié culear!.